Jeeps J8 vuelven a “sus funciones” y fueron sacados de la Fuerza Aérea, dice gobierno

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Los vehículos artillados J8 que permanecieron por siete días en un área de la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG) fueron retirados durante la noche y madrugada de ayer jueves, según el Ministerio de Gobernación (Mingob) volverán a sus tareas de seguridad.

“Concluyó la operación de apresto con muy buenos resultados, por lo tanto las unidades volvieron al desempeño de sus funciones dentro del ámbito de la seguridad nacional”, informó Fernando Lucero, portavoz del Mingob, informa el portal de Prensa Libre.

El movimiento de los jeeps se da después de haber permanecido parqueados siete días frente a hangares utilizados especialmente por la Embajada de Estados Unidos. Funcionarios de los ministerios de Gobernación y de la Defensa confirmaron que la concentración de los J8, donados por ese país a las fuerzas de tarea para el combate al narcotráfico, se debió a una “operación de apresto”, la cual calificaron de normal.

Según Lucero, los resultados positivos que se consiguieron con el movimiento de los vehículos tienen que ver con la movilización y capacidad de reacción de los mismos.

De acuerdo con publicaciones de usuarios de redes sociales, varios vehículos se enfilaron desde la noche del miércoles sobre la 7a. avenida con dirección norte, también reportaron movimiento de estos vehículos sobre la calzada La Paz.

Consultado sobre el movimiento, Óscar Pérez, director de Prensa del Ejército, dijo que, por ley, no competía a ese ministerio la administración de los vehículos, sino a la cartera de Gobernación; sin embargo, en una citación en el Congreso el pasado martes, Gustavo Méndez, viceministro de la Defensa, afirmó que la orden de concentrar los jeeps emanó del Estado Mayor de la Defensa, a cargo de Julio César Paz Bone.

El viceministro insistió, durante esa citación, en que la movilización fue “normal”, aunque reconoció que no se había efectuado antes y que se analiza la posibilidad de hacer otros ejercicios similares.

Añadió que actualmente se espera un análisis mecánico de los blindados para conocer en qué condiciones se encuentran y determinar con certeza a dónde se puede enviar cada uno, según el terreno.

Bastante hermetismo al respecto

Desde el viernes 15 de marzo cuando ocurrió el traslado, las autoridades de Gobierno mantuvieron hermetismo por la concentración de los jeeps J8 en la Fuerza Aérea Guatemalteca, en zona 13.

No fue sino hasta el miércoles de esta semana cuando funcionarios de Gobernación y Defensa, así como el secretario de Inteligencia Estratégica del Estado, Mario Duarte, hablaron por primera vez del caso con diputados en el Congreso, aunque no aclararon todas las dudas de los parlamentarios.

El diputado de la UNE, Orlando Blanco, teme que el abrupto traslado de los vehículos artillados traiga consecuencias negativas para el país en lo que concierne a las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

El congresista criticó que los funcionarios muestren esa postura, pues, a su entender, “es evidente que la movilización de los jeeps J8 tuvo además un componente político”, al haberse hecho un día después del anuncio del cese de apoyo para las Fuerzas de Tarea.

La movilización de los jeeps J8 ocurrió un día después de que el gobierno de EE. UU. suspendiera la ayuda militar a Gobernación y advirtió evaluar los aportes al Ministerio de la Defensa.

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El Departamento de la Defensa de EE. UU. hizo énfasis en que los jeeps J8 se utilizaron incorrectamente, pero no solicitaron la devolución de los vehículos. Sin embargo, Gobernación decidió concentrarlos y no se ha aclarado por completo esa decisión.

Además, el secretario de Inteligencia Estratégica, Mario Duarte, había indicado el 31 de enero pasado que si EE. UU. requería los vehículos el Gobierno podía irlos a dejar frente a la embajada, declaraciones que causaron revuelo. En ese sentido, el martes pasado, el funcionario aseguró que esas declaraciones significaban que con o sin los vehículos Guatemala seguiría siendo socio de EE. UU. en la lucha contra el narcotráfico.